Tradición navideña
Mi hermanita y yo tenemos, desde hará unos cuatro años aproximadamente, una pequeña tradición navideña.
Como mis padres siempre han trabajado en Nochebuena nos quedábamos solos por la mañana en casa (este año no, que mi madre está en paro), y un buen día, se me ocurrió ver una peli navideña. Nunca lo había hecho, lo de ver una película navideña precisamente por estar en Navidad, pero aquel día me apeteció mogollón, además, tenía una peli cojonuda que transcurría en la misma Nochebuena. La ocasión pintaba de puta madre.
Ese mismo año, mi hermana había descubierto la existencia del messenger, y a día de hoy no parece que vaya a olvidarla. No obstante, a pesar de su fascinación por la magia de la informática (porque, seamos sinceros, la informática es pura magia, no hay lógica alguna que pueda regir sus movimientos), apagó el ordenador, jodiendo todas las descargas que tenía activas, y se sentó en el sofa a mi lado.
Ese día, decidimos repetir la jugada cada año. Ya llevamos cuatro. Nos inflamos a palomitas y marranadas varias, nos echamos unas risas y no nos hacemos la cama hasta que faltan diez minutos para que vuelvan mis padres y nos riñan.
En Nochebuena, mi hermanita y yo vemos La Jungla de Cristal.
Y estoy orgulloso de mi hermanita.



















